Durante más de tres mil años, el té ha sido utilizado en la medicina tradicional china. Existen en el mundo distintas variedades de té: blanco, rojo, negro y verde (dentro de los cuales existen más variedades). En esta nota nos ocuparemos de este último y de todos los beneficios que trae consumirlo.
Su origen
El té verde es una de las bebidas más antiguas del mundo. Durante siglos fue la bebida preferida de los países asiáticos. Y fue en el siglo XVI cuando los exploradores europeos y comerciantes popularizaron el té en occidente (para ese entonces era caro). En la actualidad, después del agua, es la bebida más consumida en el mundo.
Aunque hoy sus virtudes recorren el mundo, por lo general, es consumido en los países asiáticos (China, Japón e India); siendo China el principal productor del té verde. En estos países, el té es un ritual y tiene interesantes significados: bienestar, armonía, belleza y serenidad.
Principales características
El té verde procede de la planta Camellia sinensis (la misma de la que procede el té negro), y se obtiene secando las hojas por acción del vapor (sistema japonés) o por el calentamiento (sistema chino). Estos procesos casi no alteran su composición química. Las hojas del té verde no se dejan fermentar después de cosechado ni antes del proceso de secado, para que retenga los ingredientes activos de la planta (polifenoles). éstos son esenciales en la fisiología de las plantas, para la pigmentación, crecimiento, reproducción y protección contra plagas.
Cómo se fabrica
Las propiedades saludables que tiene el té verde (más que los otros) residen en su proceso de fabricación. Apenas se recolectan las hojas se las lleva a la fábrica. Se cuecen al vapor o por acción de aire caliente para detener el proceso de oxidación de las enzimas y conservar más catequinas (polifenoles). Aquí es donde se encuentra la diferencia del té verde con respecto a otros tipos de té. Se enrollan las hojas sobre placas o bandejas calientes para reducir el contenido de humedad. Luego se retuercen las hojas, para adaptar el contendido de agua. Se dejan secar y se envasan las hojas del té.
ANTICANCERIGENO.- Científicos de la Universidad de Murcia y del Centro de John Innes en Norwich, Inglaterra detectaron que un compuesto llamado EGCG, presente en el té verde, evita que las células cancerígenas se desarrollen al inhibir una enzima específica, el DHFR.
ANTIOXIDANTE.- El té verde contiene minerales, vitaminas A, C, P y E (polifenoles), que lo convierte en un poderoso antioxidante.
ADELGAZANTE.- El consumo permanente del té verde reduce notablemente los niveles de colesterol, así mismo reduce las grasas, fluidifica la sangre, tonifica el corazón y protege contra el infarto de miocardio o angina de pecho, la histidina constituye un antiarterosclerótico.
OTROS USOS.- Además de las bondades que ya mencionamos el té verde es diurético, relajante, hidratante de la piel, previene la caries por su alto contenido de floruro y por ultimo cura la resaca.
INDICACIONES PARA SU CONSUMO. Vierta agua previamente hervida sobre una taza y deje reposar la infusión durante 5 a 8 minutos, se recomienda consumir sin azúcar, tomar tres veces al día después de los alimentos.
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